¿Rentabilidad por dividendo? Sí, pero no es oro todo lo que reluce
La rentabilidad por dividendo es uno de los principales criterios para aplicar a la hora de seleccionar inversiones. Pero además de no ser el único tampoco conviene perder la perspectiva de las compañías ni las del sector donde cotiza. Así, guarismos del 10% en rentabilidad por dividendo pueden esconder una situación más compleja de lo que parece, lo que podría lastrar en el futuro la remuneración al accionista.
na de los ejemplos más claros se da ahora mismo en el
sectorial de telecomunicaciones, donde hay empresas como
Telefónica que ofrecen una rentabilidad por dividendo del 10%.
Es una apuesta segura, por ahora, pero no hay que olvidar que el sector está sufriendo su particular vía crucis. De hecho, la propia operadora española anunció un recorte del dividendo antes de Navidad y hace un par de semanas
France Telecom hizo lo propio. Pero antes, Telecom Austria había seguido el mismo camino.
Según los analistas de Goldman Sachs,
la opción más racional para las telecos del Sur de Europa es optar por un recorte del dividendo. A su modo de ver, estas empresas tienen una deuda demasiado abultada y un crecimiento muy pequeño. Por eso mismo “los grandes recortes de dividendo son la manera más lógica de reducir el endeudamiento”, explican.
Para
Alfonso de Gregorio, analista de Gesconsult, está claro que Telefónica tiene un entorno más complicado y en última instancia
¿Quién puede asegurar que la operadora no va a volver a rebajar el dividendo en el futuro? En la misma línea, un reciente informe de los expertos de
Sabadell –donde mantienen infraponderado el sector de las telecos- explica que hay ausencia de catalizadores en el sector y aunque aprecian su carácter defensivo y la atractiva rentabilidad por dividendo (9%),
“seguimos viendo presión en ingresos fruto de la competencia y la regulación”.
Un caso parecido sucede con
las también conocidas como ‘utilities’ o empresas cotizadas de servicios públicos como las eléctricas o las autopistas. Aquí también es necesario separar el grano de la paja. Y es que
las rentabilidades por dividendo de eléctricas como
Iberdrola (7%) o
Gas Natural Fenosa (6,3%) son altas pero
están sujetas al riesgo de un cambio en la regulación, como explica Alfonso de Gregorio. Además, queda por resolver el problema del déficit de tarifa e incluso se ha especulado con una quita en los bonos del déficit, idea que de hecho supondría una especie de ‘default’ al estar respaldados estos títulos por el Estado. Es un sector con muchas derivadas. De hecho,
en Sabadell explican que “estamos fuera por riesgo regulatorio tras el cambio de gobierno”.
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