
El beneficio neto de Indra en el primer trimestre del año se redujo un 36 por ciento, en unas cuentas lastradas por la erosión de los márgenes tras recientes adquisiciones y gastos extraordinarios.
El resultado operativo (Ebit) de la compañía cayó un 28 por ciento a 49,8 millones de euros, mientras que las ventas se incrementaron un 9 por ciento a 714,3 millones de euros, en línea con el objetivo del grupo (+8/+9 por ciento).
El margen EBIT recurrente se ha situado en el 8,4 por ciento, en la parte media del rango objetivo para el total del año (8 por ciento-9 por ciento).
La compañía dijo que reiteró sus objetivos para el conjunto del ejercicio. (Información de Feliciano Tisera; editado por Rodrigo de Miguel)